Inicio (50%)
Con el anticipo del 50% arrancamos. Definimos la estructura y el diseño, y los apruebas antes de programar.
Los malentendidos caros casi siempre nacen de lo que no se dijo al principio. Por eso ponemos todo sobre la mesa antes de que firmes: cómo se paga, qué necesitamos de ti, qué corre por tu cuenta y qué no hacemos.
Ninguna de estas condiciones es letra chica. Son las mismas que te repetimos en la propuesta y en el contrato, porque un cliente que entiende las reglas es un cliente que vuelve.
Cuatro etapas con entregas que puedes revisar. Sin desapariciones a mitad del proyecto.
Con el anticipo del 50% arrancamos. Definimos la estructura y el diseño, y los apruebas antes de programar.
Montamos el sitio completo en un demo en línea para que lo veas funcionando y lo apruebes. Aquí abonas el 30%.
Con tu visto bueno, publicamos en tu dominio final, entregamos accesos y capacitamos a tu equipo. El 20% final se abona para publicar.
30 días de garantía por fallas técnicas. El dominio, el código y los accesos quedan a tu nombre.
Los tiempos de entrega se cuentan desde que recibimos esto. Y si no lo tienes completo, no es un bloqueo: lo generamos por ti con IA (ver abajo).
¿No tienes los textos, las imágenes o el logo listos? No es un bloqueo. Los generamos con inteligencia artificial, 100% originales para tu negocio, y te los mostramos para tu aprobación antes de publicarlos.
Textos originales creados con IA a partir de la información de tu negocio y revisados por nuestro equipo. Nada de relleno genérico: contenido pensado para tu sitio.
Un set de imágenes originales generadas con IA (Higgsfield) cuando no cuentas con fotografía propia. Alineadas al estilo de tu sitio.
Un logo original creado con IA y refinado por nuestro equipo, más una paleta de color y tipografía base para tu marca. Para negocios que arrancan sin identidad visual.
El pago se divide en tres etapas atadas a lo que puedes ver: arranque, demo aprobado y publicación. Así ni tú ni nosotros asumimos todo el riesgo de una vez.
Algunos servicios consumen plataformas externas. Estos consumos se configuran en tus propias cuentas y los pagas directo al proveedor, por uso, sin margen nuestro. Así tienes control y visibilidad total del gasto.
Meta cobra por conversación de WhatsApp, con tarifas que varían según el tipo y el país. Se paga desde tu propia cuenta de Meta.
El chatbot con IA consume el servicio de OpenAI o Anthropic por uso. Se paga desde tu cuenta del proveedor, según el volumen de conversaciones.
Yappy (Banco General) y las pasarelas con tarjeta cobran una comisión por transacción que define cada proveedor. La relación comercial es directa entre tu empresa y el banco.
Shopify cobra una mensualidad por usar su infraestructura; algunos plugins o servicios especializados también. Se paga directo a la plataforma.
Somos una software house con equipo interno enfocado en diseño, desarrollo, SEO técnico y automatización. Lo que no hacemos, te lo decimos de frente y te referimos con quien sí lo hace bien.
No tramitamos registro de marca, patentes ni gestiones legales. Te orientamos sobre qué necesitas y con quién resolverlo.
No hacemos fotografía ni video de estudio. Si el proyecto lo necesita, coordinamos con productores de confianza.
Si no tienes nada de contenido, te ayudamos a producirlo, pero es un trabajo que se cotiza aparte del diseño.
Nadie honesto la ofrece: el algoritmo no es nuestro. Garantizamos el método completo de SEO técnico, no un lugar en el ranking.
Lo que sí te aseguramos por escrito.
Porque atar cada pago a algo que puedes ver reparte el riesgo de forma justa. El 50% inicial cubre el arranque; el 30% se abona cuando ya viste el sitio completo funcionando en un demo online; y el 20% final, para publicarlo en tu dominio y recibir los accesos. Tú nunca pagas la mitad por adelantado sin ver avances, y nosotros no publicamos antes de cerrar el proyecto.
Porque son servicios de terceros (Meta, motores de IA, pasarelas de pago, plataformas) que se consumen por uso y se cobran a la cuenta del titular. Si los intermediáramos, tendrías menos control y pagarías un margen. Preferimos que veas exactamente cuánto gastas y en qué.
Los tiempos de entrega se pausan hasta recibir el material completo. No es una penalización: simplemente no podemos avanzar sin él. Por eso definimos desde el inicio qué necesitamos de ti.
Te lo decimos apenas lo detectamos, con su cotización aparte, y tú decides si lo incluyes. Nunca aparece como sorpresa en la factura final.
Sí, cuando quieras. El dominio, el código y los accesos son tuyos. No retenemos nada como mecanismo de permanencia: te vas con todo si así lo decides.
Ya conoces cómo trabajamos. El siguiente paso es un diagnóstico sin costo de tu proyecto.