1. Revisamos tus datos actuales
Vemos el estado de tus registros, clientes y saldos. De ahí sale el alcance real de la migración, sin sorpresas después.
La contabilidad de tu empresa no puede vivir en una hoja de cálculo que no avisa, no concilia y se rompe cuando dos personas la editan.
El punto de quiebre llega siempre igual: nadie sabe cuánto le deben ni desde cuándo. Cifrao pone la facturación, los gastos y las cuentas por cobrar en un sistema que sí avisa cuando una factura vence, sí concilia con el banco y sí guarda el rastro de quién cambió qué.
Cifrao no reemplaza al contador: le entrega información ordenada y al día para que ejerza su criterio sin perseguir documentos. El cierre de mes deja de ser una arqueología de facturas.
La migración desde hojas de cálculo está resuelta: importamos clientes, saldos pendientes e histórico. La calidad del arranque depende del orden de tus datos, y te ayudamos a limpiarlos.
Y si vendes en línea, se integra con tu tienda para que cada venta se registre sola. Teclear dos veces la misma factura es el error contable más caro y más evitable.
Conviene decirlo de entrada porque evita una expectativa que termina en frustración: Cifrao no sustituye a tu contador.
Un software ordena, registra y calcula. Lo que no hace es interpretar. Decidir cómo se clasifica una operación poco común, cómo se aprovecha un tratamiento fiscal, o qué conviene ante un requerimiento son cosas de criterio profesional, y equivocarse ahí cuesta bastante más que la licencia de cualquier programa.
Lo que sí cambia es el trabajo que llega al contador. En vez de una caja de facturas y una hoja de cálculo con errores, recibe información ya ordenada y consistente. Eso reduce sus horas, reduce lo que te cobra y reduce los errores que se descubren tarde.
La forma correcta de verlo: el software es para el trabajo repetitivo, el contador para el criterio. Quien intenta reemplazar al segundo con el primero suele descubrir el problema en el peor momento del año.
Cambiar de sistema contable no falla por el sistema nuevo: falla por lo que había en el viejo.
Los saldos iniciales tienen que cuadrar, el catálogo de cuentas suele necesitar limpieza, y casi siempre aparecen datos históricos incompletos o inconsistentes que nadie había mirado en años. Ese trabajo de ordenamiento es real y hay que contarlo en el plan.
También hay que decidir cuánta historia se migra. Traer diez años de movimientos suele ser innecesario y caro; lo habitual es migrar saldos y el ejercicio en curso, y dejar lo anterior accesible como archivo de consulta.
Y el momento importa. El inicio de un periodo fiscal es el mejor momento para cambiar; hacerlo a mitad de año obliga a mantener dos sistemas en paralelo y duplica el trabajo justo cuando menos tiempo hay.
La pregunta correcta no es cuántas facturas registró, sino cuánto tiempo devolvió y cuántos errores dejaron de ocurrir.
El primer número es el tiempo de cierre mensual: cuántos días tardaba antes en cerrarse el mes y cuántos tarda ahora. Es la medida más directa del beneficio y casi siempre mejora de forma visible.
El segundo son las correcciones: cuántos asientos hubo que corregir después de registrados. Si ese número no baja, el problema no es el sistema, es el proceso de captura o quién lo hace.
Y el tercero, el más fácil de olvidar: cuánta información se sigue llevando fuera del sistema, en hojas de cálculo paralelas. Esas hojas son la señal de que algo no está resuelto, y suelen ser la fuente de las diferencias que aparecen al cierre.
Licencia mensual según usuarios y volumen. La migración inicial de datos se cotiza según el estado de tus registros actuales. Pide una demo con tus números reales.
Sí: acceso propio con permisos de contador y exportaciones en los formatos que necesita. Muchos contadores lo usan con varios clientes a la vez.
Sí, vía API con las tiendas que construimos y con plataformas estándar. Ver tiendas online.
Sí. Importamos clientes, saldos pendientes e histórico como parte del arranque. La calidad del resultado depende del orden de tus datos, y te ayudamos a limpiarlos antes de cargar.
No. Cifrao ordena y mantiene al día tu información contable para que tu contador ejerza su criterio sin perseguir documentos. La declaración y el criterio fiscal siguen siendo de tu profesional.
Sí, y es una de las razones para salir de la hoja de cálculo. Cada usuario entra con su rol y sus permisos, y cada movimiento queda auditado: se sabe quién cambió qué y cuándo.
Sí. Las cuentas por cobrar se ordenan por antigüedad de saldos y el sistema avisa cuando una factura vence. Dejas de descubrir tarde que un cliente te debe desde hace meses.
No. Un software ordena, registra y calcula; no interpreta. Clasificar una operación poco común, aprovechar un tratamiento fiscal o responder un requerimiento son cosas de criterio profesional. Lo que sí cambia es que el contador recibe información ordenada en vez de una caja de facturas.
Lo complicado no es el sistema nuevo, es lo que había en el viejo: saldos que deben cuadrar, catálogo de cuentas que suele necesitar limpieza y datos históricos inconsistentes que nadie miró en años. Ese ordenamiento hay que contarlo en el plan.
Al inicio de un periodo fiscal. Hacerlo a mitad de año obliga a mantener dos sistemas en paralelo y duplica el trabajo justo cuando menos tiempo hay. Y conviene migrar saldos y el ejercicio en curso, dejando lo anterior como archivo de consulta.
Suscripción mensual, sin implementación aparte. Resuelve facturar y cobrar: emitir el documento, saber quién debe y desde cuándo, y dejar de perseguir pagos de memoria. Los precios son en dólares y no incluyen ITBMS (7%).
Cuando tu contador ya te lleva todo en un sistema que cumple y a ti te funciona: cambiar por cambiar te cuesta semanas y no te devuelve nada. Cifrão gana cuando hoy estás facturando en Excel o en Word y el control de cobros vive en la cabeza de alguien.
Tus datos fiscales y tu lista de clientes o productos. No hay proyecto de implementación de por medio: se activa la suscripción y se empieza. Comparado con mandar a construir un sistema propio, que arranca en $2,900 y toma semanas, aquí facturas el mismo día. Los precios no incluyen ITBMS (7%), el mismo impuesto que Cifrão te ayuda a calcular en cada factura.
Para empresas de Panamá que ya sienten que la hoja de cálculo se les quedó chica.
Negocios donde la contabilidad empezó en Excel y hoy ya son demasiadas facturas, gastos y cobros para controlarlo a mano sin errores.
Quienes venden a crédito y necesitan saber cuánto les deben y desde cuándo, con avisos antes de que el saldo se vuelva incobrable.
Si tienes tienda online, cada venta se registra sola vía integración. Se acaba el teclear dos veces la misma factura.
Ver tiendas online→Sacar la contabilidad de la hoja de cálculo se hace por pasos, sin frenar la operación.
Vemos el estado de tus registros, clientes y saldos. De ahí sale el alcance real de la migración, sin sorpresas después.
Importamos clientes, saldos pendientes e histórico ya ordenados. Un buen arranque evita arrastrar errores viejos al sistema nuevo.
Cada persona entra con sus permisos, y tu contador externo recibe su propio acceso con exportaciones en el formato que necesita.
Enlazamos tu tienda si vendes en línea y dejamos los informes de ingresos, egresos y resultados listos para que el cierre de mes deje de doler.
Diagnóstico sin costo y propuesta con precio cerrado, por escrito. Sin compromiso.