1. Captación
Ponemos formularios en tu web y tus redes, con un incentivo claro para suscribirse. Una lista propia, construida con permiso, es de los activos más valiosos de tu negocio.
En redes sociales le alquilas la audiencia al algoritmo: hoy te muestra, mañana no. Tu lista de correos es distinta: es un activo que te pertenece y que puedes contactar cuando quieras.
El email sigue siendo el canal de mayor retorno del marketing digital, y no está peleado con lo moderno. Bien hecho, no es spam: es hablarle a gente que ya te dio permiso, en el momento correcto, con el mensaje correcto.
Gestión desde $200/mes, sobre la plataforma de envío que mejor se ajuste a tu volumen.
Un newsletter manual está bien, pero el verdadero retorno está en las automatizaciones: correos que se envían solos en el momento exacto. El de bienvenida cuando alguien se suscribe. El de carrito abandonado cuando dejó una compra a medias. El de reactivación cuando un cliente lleva meses sin volver.
Se configuran una vez y trabajan para siempre, recuperando ventas que de otro modo se perderían en silencio. Es la parte del marketing que más se parece a tener un vendedor que nunca duerme y nunca olvida hacer seguimiento.
Para tiendas en línea, estas automatizaciones se conectan directo con tu catálogo y se potencian con nuestras automatizaciones con n8n.
Nuestro fee de gestión parte desde $200 al mes. Aparte está el costo de la plataforma de envío (Mailchimp, Brevo u otra), que depende del tamaño de tu lista y se paga directo al proveedor.
El spam es enviar sin permiso. Nosotros trabajamos solo sobre listas de gente que se suscribió voluntariamente, con opción de darse de baja siempre visible. Eso es lo que mantiene alta la entregabilidad y legal la operación.
Ayuda, pero si no la tienes, parte del trabajo es construirla: formularios en tu web, incentivos de suscripción y captación desde tus redes. Una lista propia es de los activos más valiosos de tu negocio.
Casi siempre es configuración técnica: sin SPF, DKIM y DMARC bien puestos, los servidores desconfían de ti. Es de lo primero que revisamos y corregimos.
No hay un número mágico; depende de tu negocio y de tener algo que valga la pena decir. Más importante que la frecuencia es la relevancia: segmentamos la lista para que cada persona reciba lo que le interesa. Un correo útil cada dos semanas rinde más que uno vacío cada tres días, que solo genera bajas.
El newsletter lo envías tú a toda la lista en un momento (una promoción, una novedad). La automatización se dispara sola según lo que hace cada persona: se suscribió, abandonó un carrito, lleva meses sin comprar. El newsletter mantiene la relación; las automatizaciones son las que recuperan ventas de forma constante y sin trabajo manual.
Sí, y es donde el canal se vuelve poderoso. Conectamos tu plataforma de correo con tu tienda en línea o tu CRM mediante automatizaciones con n8n, para que los correos reaccionen a compras reales, no a una lista estática.
El email rinde cuando la base técnica está sana y los envíos son relevantes. Este es el orden con el que trabajamos.
Ponemos formularios en tu web y tus redes, con un incentivo claro para suscribirse. Una lista propia, construida con permiso, es de los activos más valiosos de tu negocio.
Configuramos SPF, DKIM y DMARC para que los servidores confíen en ti. Sin esta base técnica, hasta el mejor correo cae en spam y todo el esfuerzo se pierde.
Diseñamos plantillas con tu identidad y dividimos la lista por interés y comportamiento, para que cada persona reciba lo que le importa, no un envío genérico.
Configuramos los flujos que trabajan solos: bienvenida, carrito abandonado y reactivación. Se arman una vez y recuperan ventas para siempre.
Revisamos aperturas, clics y conversiones, y ajustamos asuntos, horarios y segmentos. El email es de los pocos canales donde cada mejora se ve con números claros.
No todos los correos rinden igual. Estos son los tipos de campaña por donde el email paga solo.
Los correos que se disparan cuando alguien se suscribe. Es cuando más atención te presta y el momento ideal para contar quién eres y por qué comprarte. Se configura una vez y trabaja con cada nuevo suscriptor.
Para tiendas en línea: un recordatorio automático a quien dejó una compra a medias. Recupera ventas que de otro modo se perderían en silencio, sin que nadie mueva un dedo.
Correos a clientes que llevan meses sin volver, con un motivo real para regresar. Cuesta mucho menos despertar a un cliente dormido que conseguir uno nuevo desde cero.
En redes sociales le alquilas la audiencia al algoritmo: puede recortar tu alcance o cambiar las reglas de un día para otro, y no hay nada que puedas hacer. Con el email, la relación es directa. Nadie se interpone entre tu mensaje y tu cliente, y nadie te puede quitar esa lista.
Por eso el email es más resistente que cualquier canal prestado. Si mañana una plataforma te suspende la cuenta de anuncios o te baja el alcance orgánico, tu lista de correos sigue ahí, lista para contactarse. Es la parte de tu marketing que de verdad te pertenece.
Construir ese activo empieza en tu web: cada visitante que se suscribe es un contacto que capturaste una vez y puedes reactivar mil veces. Por eso el email y una buena web se potencian, y por eso lo tratamos como una inversión de largo plazo, no como un envío suelto.
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